pichiruchi: (yunjae)
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(música sugerida por la autora)






Los tres se duermen uno al lado del otro y solo despiertan cuando Changmin y Junsu vuelven. La cara de Junsu esta hinchada y sus ojos están rojos. Se sube a la cama y los cinco lo acurrucan con sus cuerpos mientras llora silenciosamente sobre el hombro de Jaejoong, el único sonido es su aliento entrecortado.

Yunho finalmente se levanta y anuncia que saldrá a buscar comida.

—Necesitamos comer—Dice, y se marcha, el espacio que acaba de desocupar es rápidamente reemplazado por partes de cuerpo que se caían de la cama.

Hay suficiente espacio para que Junsu saque su cuaderno y le dice a Jaejoong y Yoochun acerca de la tumba, acerca de cómo algunas personas amables la cuidaban por él pero no era tan bonita o brillante como las demás. Pero eso está bien, porque es la tumba de Hyukjae y es perfecta, puesta sobre una colina, apuntando hacia el cielo azul. Hyukjae amaba el cielo, escribe Junsu, amaba el color azul. Su alma era del azul más hermoso del mundo.

Junsu nunca les había dicho el nombre de su Compatible hasta ese momento y Jaejoong siente ganas de llorar y luego mira los ojos de Yoochun y le sacan el aliento de los pulmones a Junsu de un apretón.

—Te amamos. —Le susurran, y llora cuando Junsu los abraza.

Es un desastre de emociones pero luego Changmin se sienta derecho y maldice. —Debí haber ido con él.

Debió haber habido un momento en el que Jaejoong intentara pensar a quien se refería Changmin. Pero no lo hubo. Incluso antes de que la oración deje por completo su boca, Jaejoong sabe que se refiere a Yunho y cuando Jaejoong recuerda al viejo que odiaba el color rojo, su estómago se hunde al piso.

—Yunho—Susurra, y siente una necesidad de sentir el alma de su Compatible.

Los cuatro corren mientras bajan las escaleras, casi tropezándose el uno con el otro por el apuro.

Las pocas personas del pasillo se apartan de su camino mientras se asoman desde las puertas. Jaejoong recuerda algo tarde que Yunho fue en busca de comida. —La cocina. —Logra decir, y es la primera persona en llegar, deteniéndose aterrorizado cuando ve a Yunho presionado contra una pared con un cuchillo peligrosamente cercano a su cintura.

El hombre con el alma de un verde enfermizo es el dueño del cuchillo y mira con desprecio a Yunho.

—Oiga—Dice Yoochun, con la esperanza de tener la atención del hombre. Jaejoong se da cuenta de que no puede decir nada, de repente su lengua es gruesa y pesada en su boca. Puede oler su propio miedo.

El hombre se voltea, ve a los cuatro de pie allí sin poder hacer nada y ni siquiera pestañea cuando estira su brazo y apuñala a Yunho, el cuchillo entra justo en el medio de su estómago.

Jaejoong grita.

Yoochun arremete contra el hombre mientras éste se escabulle, esquivando por poco los dedos de Yoochun. Changmin atrapa a Yunho mientras colapsa y presiona las manos de Jaejoong sobre la herida. —Presiona. Presiónalo con fuerza. Ya regreso.

Yoochun grita en frustración, indeciso entre correr detrás del hombre o quedarse para ayudar. Changmin resuelve su dilema y lo empuja hacia Junsu, causando una chispa tan brillante que todo lo que puede ver Jaejoong por un minuto y medio es luz. Verde, purpura, azul, todas las distintas tonalidades de los dos colores rebotando de los parpados cerrados de Jaejoong mientras intenta mantenerse bajo control, mientras intenta mantenerse fuerte y de contener su terror de derramarse. Se enfoca en cualquier cosa menos en la sensación de piel y ropa húmeda bajo sus dedos, entrecerrando sus dientes.

Junsu está forcejeando contra Yoochun, de sus labios de puede leer Hyukjae Hyukjae Hyukjae, y lágrimas silenciosas caen por su rostro. Aterra a Jaejoong porque no es el nombre de Yunho.

Junsu debería estar diciendo el nombre de Yunho. Junsu debería de estar preocupado por Yunho. Jaejoong intenta no pensar en las implicaciones de que Junsu este recordando a su Compatible mientras Yunho desangra su vida sobre el piso de la posada, su alma pierde color aun cuando Jaejoong grita su nombre una y otra vez y otra vez.

Nadie los está ayudando, nadie los mira, y por primera vez en su vida, Jaejoong odia la forma en la que se ve el color rojo mientras se resbala por los dedos que están presionados a Yunho. —No tienes permitido dejarme. —Jaejoong susurra. — ¿Me oyes? No tienes permitido dejarme aquí solo.

Yunho balbucea mientras toma aliento.

Changmin regresa y empuja Jaejoong a un lado, abriendo sus libros y gritándole a Yoochun que venga a ayudarlo.

Jaejoong sostiene a Junsu y los dos lloran juntos, a gritos y silenciosamente, temblando ya que Junsu teme que Jaejoong sea como él y Jaejoong teme que Junsu nunca se cure.

Hay brillantes manchas rojas sobre la espalda de Junsu donde Jaejoong lo sostiene con fuerza.

Si, piensa, si termina como Junsu, preferiría que su corazón estallara. La vida de Jaejoong sin la sonrisa de Yunho parece no tener sentido. No puede entender como una persona puede clavar un cuchillo en el estómago de alguien, especialmente el de Yunho.

Jaejoong lo necesita. Todos lo necesitan, y es un pensamiento extraño. Jaejoong jamás ha necesitado a alguien en su vida hasta ahora. Necesita de las tontas travesuras de Junsu y su letra desordenada, las respuestas que Changmin tiene para todo, el corazón gentil de Yoochun, y el amor de Yunho; Jaejoong sabe que lo necesita, que lo quiere, lo desea, que moriría si no lo tuviera.

—No me dejes—Susurra en el cabello de Junsu.

Junsu parece malinterpretarlo y forcejea por un minuto con sus brazos.

Nunca voy a dejarte.

Hace que Jaejoong se sienta mejor.



Jaejoong no se aparta de Yunho.

Se culpa a si mismo por lo ocurrido. De alguna forma, en alguna parte en la historia, sabe que lo arruino, sabe que permitió que algo pasara, y Yunho salió herido. Yunho casi murió. Y ahora están estancados en esta sofocante, sucia estación hasta que Changmin decida que Yunho está lo bastante recuperado como para moverse.

Jaejoong espera que sea pronto. Changmin está a punto de enloquecer entre mantener a jefe de estación a raya y a Yunho sano, Yoochun le confiesa que tiene problemas para respirar con el aire pesado, algo de lo que no tenía que preocuparse en la otra estación, y Junsu no ha escrito nada en su cuaderno desde el incidente. Jaejoong teme que si no se van pronto, Junsu no escribirá jamás.

Así que Jaejoong se queda despierto en las noches. Viendo a Yunho mientras duerme, cuidadosa y atentamente, hora tras hora, los minutos se extienden a días, deteniéndose solo un momento para comer o beber siempre y cuando sea colocado enfrente de él y no tenga que dejar a Yunho solo.

Junsu se sienta a su lado, silencioso, pasivo, con una lagrima que se escapa de la esquina de su ojo que es rápidamente limpiada. Algunas veces Jaejoong se toma un momento para acariciarle el cabello y Junsu recuesta su cabeza sobre la rodilla de Jaejoong. Se quedan dormidos así, solo se despiertan cuando Yunho lanza un quejido para que Jaejoong le de agua en su boca o cuando Changmin se asegura de que vayan al baño.

—Tienes que ir a acostarte en la cama— Changmin intenta convencerlo —Por favor, Jaejoong, No quiero terminar con dos personas enfermas.

—Dormiré aquí—Dice Jaejoong.

—No puedes. —Le dice Changmin—No puedes molestarlo. Por favor, Jaejoongie, a Yunho le gustaría que descansaras.

Jaejoong hace un puchero. —En el piso entonces. Puedes traer almohadas.

Es mucho más cómodo que una silla y con Junsu recostado a su lado, y las respiraciones cortas de Yunho que vienen desde arriba, Jaejoong puede pretender que todo está normal.





Dos días después, Yunho finalmente despierta.

—Creo que—Changmin dice desde la puerta, mientras Jaejoong está presionando su cara en la palma de la mano de Yunho—En realidad Junsu lloro más que Jaejoong.

Yunho sonríe débilmente.

— ¿Tienes hambre? —Le pregunta Jaejoong, —Iré a prepararte una sopa o algo. Lo que sea que haga que te recuperes más rápido para que podamos salir de aquí.

—Está bien—Yunho susurra, y Jaejoong lo besa antes de salir corriendo por la puerta.

—Nunca se apartó de tu lado. —Le dice Changmin.

Yunho sonríe de nuevo, cerrando sus ojos y acariciando la cabeza de Junsu. —Lo sé.





Le toma a Yunho un día para sentarse. Jaejoong va de un lado a otro sin descanso, arreglando las almohadas sucias y colocando fuertemente las sabanas gastadas a su alrededor.

—Te preocupas demasiado. —Dice Yunho.

—Solo por ti. —Jaejoong le contesta.

—Eres menos bonito cuando mientes.

Jaejoong suspira mientras se acuesta colocando cuidadosamente su cabeza sobre el regazo de Yunho. —Bueno quizá me preocupo por los otros tres. A Yoochun se le dificulta respirar con este aire. —Le dice honestamente. —Changmin esta tan ocupado cuidándote y gritándole al jefe de estación que él y Yoochun pasan menos tiempo juntos lo cual resulta en que Yoochun esté todo triste y deprimido. Y Changmin lo sabe pero no puede hacer nada al respecto y Junsu está a punto de enloquecer porque no es seguro que salga de la posada y sólo—Jaejoong toma una bocanada de aire—Necesitamos irnos. Apúrate y mejórate para que podamos irnos.

— ¿Así que todo es mi culpa?

—Si—lloriquea Jaejoong—Si, lo es. Te necesitamos. Yo te necesito—corrige—Yo pensé- Yo pensé que te iba a perder. Fue muy aterrador.

—No me iré a ninguna parte. —Yunho le promete.





Changmin comienza a enseñarles el lenguaje de señas para que Junsu no tenga que estar escribiendo todo el tiempo. — ¿Acaso no fue inteligente de mi parte el haber traído este libro con nosotros? —Pregunta, mientras se hojea el libro.

— ¿Qué haríamos sin ti? —Yoochun reflexiona y tiene que buscar un escudo cuando Changmin comienza a lanzarle almohadas.

— ¿Por qué te conozco?

Yoochun solo se ríe y encuentra refugio detrás de Yunho quien está haciendo un gran esfuerzo en mantenerse serio. —Por favor no me golpees—Dice—Aun sigo siendo frágil.

Changmin se detiene, pero el ceño fruncido no deja su cara.

Jaejoong chasque su lengua. —Es divertido—Dice—Es más fácil que Junsu tenga que escribir todo.

, Junsu les lanza su cuaderno a todos en la cara.

Changmin lo manda lejos. —Ya te sabes la seña para decir sí.

Cuando Changmin se inclina para examinar más símbolos, Junsu hace un gesto grosero a sus espaldas. Yunho frunce el ceño y dice, —No estoy seguro de que esa sea el tipo de seña que deberíamos estar aprendiendo, —Haciendo que Yoochun se doble de la risa y tenga que recostarse de Jaejoong para sostenerse.

Changmin lo mira con sospecha pero Junsu pone una mirada inocente y señala, ¿Qué?

—Que conste que no confío en ti ni en tu sonrisa de ángel.

Junsu saca su cuaderno. Podría estar planeando como matarte mientras duermes.

Changmin tira el libro al piso y se lanza contra Junsu, efectivamente haciendo del resto de la lección algo inútil.






Cuando Yunho es capaz de ponerse de pie y bajar las escalera (aunque lentamente y sosteniéndose fuertemente del pasamanos) Changmin estima que ya están listos para irse. Jaejoong está seguro de que nunca había visto a Yoochun sonreír tanto.

—Ya no puedo esperar para respirar bien.

—Yo no puedo esperar para no volver a oírte quejándote. —Changmin le contesta, pero su mano esta acariciando suavemente la espalda de Yoochun. Jaejoong sonríe ligeramente.

—Creo que todos estamos emocionados por irnos. —Dice.

Empacan sus cosas incluso sin tener un plan. Junsu es el más rápido, metiendo las pocas cosas que posee en un saco y lo tira al piso junto a la puerta. Changmin pasa la noche organizando cuidadosamente su caja mientras Yoochun lo ve entusiasmadamente, estirándose de vez en cuando para acariciar sus almas. Mantiene a Changmin calmado la mayoría del tiempo.

Extrañamente, es Junsu quien finalmente aborda el punto que todos han estado evadiendo.

Vayamos al riel secundario.

Jaejoong tiene que agarrar el cuaderno y leerlo varias veces. Mira a Changmin quien mantiene una expresión facial neutral.

No puede ser peor que lo que pasamos en este momento.

—No estoy muy seguro de ello—Dice Changmin—Es posible que hasta sea peor.

Entonces nos regresamos, escribe Junsu.

—Tienes un sentido para la aventura—Le dice Changmin, y Yoochun ahoga su cara con una almohada. Jaejoong se preocupa por el suplemente de aire de Changmin por un corto momento.

—Todos los demás piensan que es una buena idea— Dice Yoochun y pellizca a Changmin a un lado mientras intenta zafarse del agarre de Yoochun.

— ¿Cuándo dije eso? —Pregunta Yunho.

—Ves— La voz de Changmin dice desde donde su cara está siendo aplastada contra la cama. —No soy el único que duda.

—Jaejoong piensa que es una buena idea. —Yoochun dice.

Jaejoong parpadea. No lo ha dicho, pero ha estado pensándolo, quizás. —Si—Dice—Creo que es una buena idea.

—Por lo tanto Yunho ira. —Dice Yoochun—Lo que te deja a ti, el menor, lo que indica que estas en la obligación de callarte. El fin.

—Oye…—Yunho frunce el ceño. —Jaejoong no hables por mí. Yo creo que debemos ser un poco más cuidadosos.

Es sólo el riel secundario, Junsu escribe, las letras se hacen más desordenadas mientras crece su frustración. ¿De verdad dejarías ir a Jaejoong a un sitio sin ti?

— ¿Qué está escribiendo? —Changmin dice desde donde Yoochun ahora está sentado sobre su espalda para impedir que se mueva.

—Yoochun deja que se levante. —Dice Yunho.

—Él es mi Compatible—Responde Yoochun. —Tú preocúpate del tuyo.

Jaejoong combate las ganas de suspirar y voltear sus ojos. —Está bien, dejemos de ser adolescentes, por favor. —Se voltea hacia Yunho. —No es como que si no estuviese habitado o algo. —Dice, acariciando el brazo de Yunho—Hay estaciones y lugares para quedarse, incluso si no son muchos. Tendremos más tiempo para estar juntos. —Agrega. —Tendremos más tiempo para estar lejos del resto del mundo. Va a estar bien.

—Y tenemos a Changmin—Dice Yoochun, y pellizca el trasero de su Compatible cuando éste intenta protestar.

Yunho frunce los labios.

¿Por favor? Junsu dice con señas.

Jaejoong envuelve su mano con la de Yunho cuando se rinde y aprieta su mano.

—Gracias.

Yunho hace un puchero,—Me debes.

—Te pagare—Jaejoong le promete, poniéndose cerca de su oreja.

El sonrojo de Yunho es adorable.







Jaejoong siempre ha amado viajar; siempre le ha encantado lo desconocido, y aventurarse hacia el riel menos recorrido se siente como una nueva página en su vida.

Yunho aún es débil de pie, incluso cuando ya puede caminar, y Jaejoong lo ayuda a subirse al tren con cuidado, siguiendo a Changmin a la única suite de varias habitaciones que obtuvieron solo por el estatus de Changmin. Jaejoong no quiere saber de los Compatibles que pudieron haber sido desalojados sin intención; el pensamiento de que ya pudieran tener “enemigos” no es nada agradable.


Pero luego de las primeras noches, se relaja. Por la mayor parte del tiempo, los dejan a solas y es algo liberador.

No ven a Changmin y a Yoochun por unos días.

Junsu le sigue lanzando miradas sospechosas al cuarto adyacente—Jaejoong sospecha que Junsu siente como si estuviese siendo ignorado—pero se entretiene con el libro de señas y los tres (Jaejoong, Yunho y Junsu) se hacen relativamente buenos teniendo pequeñas conversaciones.

— ¿Acaso han comido? —Yunho pregunta, lanzando una nerviosa mirada a la puerta del compartimiento que brilla con intensidad.

—No mientras he estado despierto. —Jaejoong se encoge de hombros, y asume que comen de noche cuando ellos duermen.

Yoochun finalmente sale al quinto día luciendo más descansado de lo que Jaejoong jamás lo ha visto. —Puedo respirar. —Dice justo antes de que Junsu se le lance encima y caigan al piso. Changmin sale tranquilamente, dando una mirada asqueada a la pila de extremidades moviéndose en el piso, y le pregunta a Jaejoong, — ¿Qué hay para cenar?





Luego de una semana de viaje, Yunho está en condiciones de levantarse y caminar por los alrededores por si solo pero se queda en el tren porque ninguna de las estaciones lucen agradables. Aunque se ven ordenadas y limpias, a nadie le importa, esperando que la siguiente estación o la próxima tenga algo que no hayan visto antes.

La única persona que sale por cortos periodos de tiempo es Jaejoong, pero exclusivamente a comprar comida, y aun así no se va muy lejos, y siempre arrastra a Changmin consigo.

—Me siento usado—Dice Changmin cada vez, e intercambian golpes durante todo el trayecto de ida y de regreso.

—Haz que se detenga—Le pide Jaejoong a Yunho—Un día de estos voy a regresar sin un brazo.

—Ya déjalo—Le dice Yoochun, antes de que Yunho pueda siquiera abrir su boca.

— ¿Estas intentando darme ordenes? —Changmin pregunta secamente—Solo tienes permitido hacerlo en la cama.

—Pequeño bas-- —Yoochun comienza a decir y persigue a un Changmin sonriente dentro de su compartimiento separado. Nadie los ve por un rato, lo cual no molesta a Jaejoong porque no cree que pueda seguir soportando más sus habladurías. A Jaejoong le gusta cocinar en paz.

Changmin sale cuando el sol está comenzando a ocultarse y se dirige hacia donde esta Jaejoong.

Una cuchara es alzada frente a su cara. —Aún no está lista, vuelve a Yoochun.

—Aún se está recuperando—Changmin ríe, y Jaejoong oye a Yunho ahogarse con su propia saliva.

—Información innecesaria. —Le dice Jaejoong, al mismo tiempo Yoochun grita incoherencias desde la otra habitación.

—Oh, siempre es necesaria. —Insiste Changmin y de alguna manera logra evadir los puños de Jaejoong mientras ríe.

Un fuerte golpe interrumpe a Changmin, y Jaejoong mira con alarma al encontrar a Junsu en el piso, enredado con sus propias extremidades. El primer pensamiento de Jaejoong es que esta herido, pero Junsu logra ponerse de pie antes de que nadie se pueda mover y jala a Changmin hacia la ventana, señalando emocionadamente.

— ¿Qué pasa? —Pregunta Jaejoong, un poco alarmado.

—Oh—Dice Changmin—Woao.

El hecho que Changmin se asombre no es algo que ocurre a diario. Jaejoong se apresura, y siente a Yunho y Yoochun que vienen detrás de él. Jaejoong espera ver arena roja y quizás alguna persona que intenta alcanzar al tren o algo igual de sorprendente, pero no es así.

En vez, afuera de la ventana hay un mar de luces rojas, titilando y brillando, haciéndose líneas mientras el tren las pasa rápidamente.

Junsu intenta frenéticamente decir algo con señas pero cuando nadie le responde, saca su cuaderno y escribe de manera casi ilegible, ¿QUÉ SON?

—Luciérnagas—Dice Changmin mientras exhala. —He oído—He leído sobre ellas, pero nunca--—Corre hacia su caja y husmea en ella, lanzando libros y aparatos al piso en su apuro. — ¿Dónde está? Por favor dime que lo traje. ¿Dónde lo puse?

Emerge triunfante, con un libro en mano que dice “Riel Secundario” resaltado en letras doradas sobre su portada de cuero. Junsu luce indeciso entre ver fuera de la ventana y mirar sobre el hombro de Changmin para leer el libro.

Yoochun resuelve su problema al arrastrar a Changmin para que este parado junto a la ventana. —Luciérnagas Rojas. —musita Changmin, y el resto de su discurso murmurado es completamente inentendible mientras es absorbido por la lectura.

Jaejoong no puede quitar sus ojos de la ventana. Las luciérnagas son mágicas, esa es realmente la única palabra para ellas. Lanzan un brillo a través de la ventana que luce como el alma de Yunho. —Son—hermosas. —Murmura Yunho detrás de Jaejoong y sus brazos se colocan alrededor de Jaejoong cuidadosamente, apoyando su peso sobre él mientras están de pie, fascinados.

No tienen palabras así que ellos solo se quedan allí de pie, contentos con ser maravillados.





Es una ocurrencia nocturna.


Junsu pasa los próximos días sentándose junto a la ventana y observando afuera el paisaje que recorren. Su cuaderno está lleno con cosas como ¡Luciérnagas! ¿Viste las luciérnagas, Jaejoong? Luciérnagas, luciérnagas, luciérnagas, ¡Yunho-yah, son del color de tu alma! ¡Changmin, cuéntame acerca de las luciérnagas! YOOCHUN UNA SE POSO EN TU CABEZA.

Las luciérnagas aparecen cuando el sol comienza a ocultarse y arremolinan alrededor toda la noche, yendo de arriba abajo, y parpadeando su luz mientras las pasa el tren, algunas veces lento, otras veces rápido; Junsu siempre las ve.

Quiero ir allí afuera, escribe, haciendo que Yoochun escupa su café al piso.

Es cuatro contra uno; Changmin dice que no primero porque su libro dice muy poco acerca de las luciérnagas exceptuando, que pues, son luciérnagas. Yoochun está de acuerdo porque cuando no sabe qué hacer usualmente confía en Changmin para tomar la decisión adecuada. Yunho dice que no porque él es Yunho y se siente responsable y Jaejoong—Jaejoong solo está asustado.

—No voy a dudar en amarrarte—Le dice Changmin. —Quédate adentro. Al menos hasta que sepamos más.

No estás encargado de mí.

—No, —Le dice Jaejoong—Pero eso no quiere decir que no podamos preocuparnos.

Quiero salir.

Yunho los manda afuera del compartimiento a todos, excepto a Junsu, y Jaejoong no sabe que dice su Compatible para arreglarlo todo, pero cuando Junsu sale a buscarlo, él dice que no saldrá hasta que no sepan más.

—Eres un hace milagros, —Jaejoong le susurra a Yunho mientras ven a Junsu y Changmin platicar con señas.

Yunho se encoge de hombros. —Solo tienes que saber cómo hablar a la gente, es todo.

—Milagros—Le dice Jaejoong, y lo besa.

La cena es olvidada por un rato hasta que Changmin comienza a chillarles desde el sofá.

—Eres un bebe. —Jaejoong se queja.

La risa de Yunho hace que todo vuelva a estar bien.





Junsu lee todos los libros de Changmin durante el día cuando las luciérnagas no han salido. Los ilumina a todos con lo que ha aprendido (aun cuando Changmin ya les había dicho todo lo cual en realidad no es mucho) Y le prestan mucha atención porque por mucho que sea nuevo y aterrador, le intriga a todos.


Aunque aparentemente solo puede aguantar muy poco.


Luego de una semana de espera, Jaejoong se medio despierta una noche cuando oye que se abre y se cierra la puerta del compartimiento. El brazo de Yunho está alrededor de su cintura así que Jaejoong le lanza una mirada borrosa a la cama de Junsu. Asume que se fue al baño, una vez que distingue que Junsu no está allí.


Se estira, sin preocupación alguna, y se acurruca junto a Yunho, sonriendo cuando el alma de Yunho se posa sobre su rostro somnolientamente como si estuviese intentado darle besos. Ama el alma de Yunho. Adora su color, rojo oscuro mientras guía a los cinco hacia lo desconocido del segundo riel, rojo brillante cuando ve a Junsu recuperarse, y de un rosado pálido cuando Jaejoong se inclina para besar a Yunho hasta quedar sin aliento.

Jaejoong recorre con sus dedos la espalda de Yunho, observando como los colores giran alrededor de las puntas de sus dedos como humo. Le alegra que sus almas no destellen como las de Yoochun y Changmin. Jaejoong adora que su alma y la de Yunho simple y automáticamente se fusionen juntas, que se estiren para tocarse incluso cuando no son conscientes de ello, casi secretamente como si no quisieran que nadie se entere.

Yunho se despierta a su lado y Jaejoong gira un poco su cabeza para besarlo en su mejilla. ¿Por qué estas despierto? Yunho balbucea.

—Solo pienso. —Murmura Jaejoong.

—Mmmmm¿sobreque?

Jaejoong espera por unos segundos antes de decir muy bajo, —Cuan feliz me haces.

Yunho sonríe, o lo intenta, y Jaejoong contiene una risa. —También mehaces feliiiiz. —Yunho dice mientras exhala y su brazo se aprieta más a su cintura casi imperceptiblemente.

Jaejoong entrelaza sus dedos y se acuesta por varios minutos oyendo la respiración tranquila de Yunho antes de acordarse de que Junsu aún no regresa. Se sienta, frunciendo el ceño. No ha pasado mucho tiempo, y hubiesen estado en el riel Principal, ni se hubiese preocupado, pero un entorno extraño hace que su piel se ponga de gallina.

— ¿Quéocurre? —Yunho pregunta hacia su almohada.

—Junsu no ha regresado—Le dice Jaejoong, mirando hacia la cama del Afligido como si la desaparición de Junsu fuese su culpa.

La cabeza de Yunho se levanta unas cuantas pulgadas para mirar a la cama vacía. Y suspira. —Jaejoong, estoy seguro de que solo está usando el baño. —Se levanta y posa un beso detrás del cuello de Jaejoong y le dice que espere y que ya estará de vuelta y que Junsu está bien, Yunho está seguro de eso.

Jaejoong se arropa con la sabana mientras Yunho tropieza hacia la puerta. Solo toma unos minutos para que entre en pánico y se dé cuenta de que acaba de mandar a un Yunho medio dormido al tren a buscar a Junsu quien posiblemente pueda No estar Bien y de inmediato Jaejoong se está poniendo sus zapatos y está listo para salir corriendo si oye algún grito.

Dos minutos después Yunho está de regreso, su cara luce pálida, y Jaejoong siente que su estómago cae al piso.

— ¿El baño? — Logra decir.

Yunho niega con su cabeza, aparentemente perdió momentáneamente su habilidad para el habla.

Encienden la luz y Yunho tropieza un poco antes de encontrar sus zapatos. —Quizás fue a dormir con Yoochun y Changmin—Dice Jaejoong. Deslizan la puerta del otro compartimiento para abrirla, sin siquiera molestarse en ser silenciosos, y encienden la luz.

Junsu no está.

Jaejoong maldice. —Yoochun levántate.

Yoochun está tirado sobre Changmin, las sábanas están en el piso. Jaejoong golpea a ambos con una almohada hasta que salen de la cama, sacándose lagañas de los ojos y protegiendo sus rostros de la luz. Yoochun frunce el ceño.

—Junsu no está.

Les toma un poco de tiempo para que el mensaje sea comprendido, pero pronto Changmin maldice bajo. Luego de buscar en el tren, su única opción es asumir que Junsu decidió salir de él, frustrado de que nadie lo dejara, y ni si quiera hablan o hacen señas, simplemente se dirigen a una puerta del tren.

El viento es cálido sobre el rostro de Jaejoong.

Yunho se pega a Jaejoong. ¿Por dónde empiezan? Dan unos cuantos pasos hasta que deciden esperar por Yoochun y Changmin que vienen tropezando de la puerta unos segundos después, aun somnolientos.

—No deberíamos separarnos. —Dice Yunho.

Comienzan metodológicamente desde donde están y van un par de pies hacia la izquierda, explorando la casi oscuridad en busca de Junsu y tratando de ver alrededor del millón de luces parpadeantes que flotan por todas partes.

—Es como si me estuviese ahogando en un mar de estrellas rojas—Dice Yoochun, y Jaejoong no sabe si se está quejando, o si solo lo comenta.

Aprieta con fuerza la mano de Yunho y continúan caminando.

Se siente como si han estado caminando por millas antes de que Jaejoong finalmente sienta lágrimas en sus ojos, lo perdí, se repite una y otra y otra vez en su mente. Su energía lentamente se escapa de su cuerpo y luego de una hora de búsqueda, no se puede mover. Sus pies arden por una dolencia desconocida, su boca está seca, y se le dificulta mantener sus ojos abiertos.

Colapsa sobre la arena.

— ¿Jaejoong?

Yunho acaricia el cabello de Jaejoong y se arrodilla frente a él.

—Lo perdí, — Susurra Jaejoong, las lágrimas caen sin parar, —Yunho, lo perdí.

—Lo encontraremos, —Yunho le promete, —Esta aquí en alguna parte, Jaejae.

—Debí haber-No puedo-

—No es tu culpa—Le insiste Yunho. Envuelve sus brazos alrededor de Jaejoong y lo abraza fuerte. Es un poco torpe, y no es la posición más cómoda, pero Yunho es cálido y fuerte y Jaejoong se aferra a él porque siente que todo lo demás se está cayendo.

Jaejoong toma unos cuantos alientos temblorosos y de repente Yunho lo levanta y lo pone de pie. —Contrólate, Jaejoong-ah. Vamos a encontrarlo. —Yunho lo toma de la mano. —Vamos a hacerlo.

Yunho suena tan confiado que Jaejoong solo asiente, está muy cansado para hacer otra cosa. Jaejoong no sabe de dónde saca Yunho su fuerza pero está agradecido de que la tenga y deja que Yunho lo guie lejos y más lejos del tren hasta que está seguro de que no podrán encontrar el camino de regreso.

Mira varias veces hacia atrás y esta aliviado de encontrar que Yoochun y Changmin los siguen, luciendo determinados, sus almas brillan ferozmente donde sus manos se entrelazan. Es extrañamente reconfortante.

Parecen horas cuando Yunho se detiene de repente y gira su cabeza. — ¿Qué es eso?

Al principio, todo lo que Jaejoong puede oír es el viento, pero al esforzarse un poco, oye un tarareo suave de alguna parte más adelante. — ¿Las luciérnagas?

—No seas estúpido—Le dice Changmin—Lo hubiésemos oído el momento que salimos del tren.

Entonces es una persona, Jaejoong concluye, una persona quien definitivamente no es Junsu porque Junsu no tararea. La revelación no ayuda a los nervios de Jaejoong para nada. ¿Él está allí? ¿Está herido? ¿Está vivo?

Aceleran y lentamente, como si sus ojos comenzaran a enfocar, una sola figura puede ser vista entre las luces rojas.

Es Junsu.

Jaejoong respira normalmente por unos segundos y luego su corazón se acelera nuevamente y su garganta se cierra y sus ojos pican cuando se da cuenta de que Junsu está tarareando. Hay un llanto sofocado de alguna parte a su espalda que suena mucho como Yoochun llorando sobre el hombro de Changmin.

Jaejoong da un paso hacia adelante, estirándose para tocar el hombro de Junsu, pero se detiene, no quiere que Junsu se detenga.

El tarareo es hermoso, haciendo pensar a Jaejoong que Junsu tenía una voz asombrosa. A las luciérnagas parece gustarles también. Están arremolinándose a su alrededor, algunas luces se prenden y apagan, otras parpadean y brillan; Jaejoong se convence a si mismo de que lo están haciendo al lento ritmo de Junsu.











Se quedan allí parados y escuchan hasta que el sol comienza a levantarse, los dorados y anaranjados se esparcen por la arena y se tragan los insectos de luz uno por uno, el rojo se apaga, volviendo más y más claro hasta que se disuelve por completo. La luz se queda atrapada en el cabello de Junsu y por unos minutos, mientras la noche y el día se mezclan, es la cosa más hermosa que Jaejoong haya visto y quiere volver a echarse a llorar.

Nadie está seguro de que hacer cuando Junsu se queda viendo el mar de arena así que Jaejoong toma la iniciativa y se desenreda de Yunho para tocar la mano de Junsu con gentileza.

Junsu gira su cabeza y Jaejoong traga saliva, acercándose a su rostro para limpiar los rastros de lágrimas que viajan por sus mejillas. Lo próximo que sabe es que Yoochun está llorando sobre el hombro de Junsu y todos los cinco son un desastre de lágrimas mientras se abrazan.





Nadie tiene el corazón para estar molesto.






Changmin le dice a Jaejoong que no tiene de que preocuparse y que de hecho es bueno que Junsu esté tan emocionado por algo. —Es raro que las almas Afligidas comiencen a sanar tan rápido. —le dice, y manda a Jaejoong a los brazos de Yunho para suspirar y hacer puchero y preocuparse hasta que Yunho encuentre una manera efectiva de distraerlo.

Junsu se queda despierto hasta tarde y le dice a Jaejoong que es porque ama ver las luces en la oscuridad, los rayos rojos mientras el tren avanza. Cuando Jaejoong sabe que todo el mundo está dormido, se levanta para sentarse junto a Junsu y sostener su mano. Algunas veces Junsu le escribe, otras veces, solo ven hasta que Junsu se duerme y Jaejoong le pone una sábana alrededor de sus hombros para que no se resfríe.

Pretendo que son estrellas fugaces, escribe Junsu, sus letras son desordenadas en la casi oscuridad, y pido un deseo a cada una que veo.

— ¿Qué les pides? —Jaejoong susurra.

Felicidad, Junsu escribe, y hace a Jaejoong un poco triste.

— ¿No te hacemos feliz?

Soy más feliz que nunca, Junsu escribe, y deja a Jaejoong muy confundido.

Yunho comienza a unírseles luego de unas cuantas noches. No dice nada, solo se mete en el compartimiento silenciosamente y se junta detrás de Jaejoong. Junsu pretende que no se da cuenta. Pronto, Changmin y Yoochun comienzan a unirse también y los cinco se sientan por gran parte de la noche a ver las luces pasar a través de la ventana sucia.

Jaejoong no está seguro de qué es, pero luego de esa noche, se da cuenta de que hay algo que hace falta en su vida; no sabe qué es.




Yunho lo sorprende una noche y lo despierta, sacándolo de la cama y afuera del tren que se ha detenido.

— ¿Qué ocurre?

Yunho sonríe y lo hala al remolino de luciérnagas, abrazándolo fuerte y tomando una bocanada de aire. —Quería decirte que,— le dice—Eres perfecto para mí.

Jaejoong se esfuerza para enfocarse.

—Aquí afuera, —Yunho le dice, —En medio de todo esto, lejos de trenes y de otra gente, yo realmente, realmente lo siento. Te amo tanto, y no tienes que decírmelo, al menos no todavía— sostiene a Jaejoong de un lado—pero, quiero que lo sepas. Quiero que sepas cuan increíble eres, cuanta fuerza me das, y quería decirte aquí afuera, donde todo parece ir bien.

Jaejoong lo mira. —Yo estoy- —Realmente no está seguro de donde está.

Yunho lo besa, gentilmente. —No tienes que darme una respuesta. Al menos- algún día. Una respuesta en algún punto sería bueno.

Jaejoong traga saliva. —Está bien.


No es la parte de sí mismo que ha sentido perdida, pero aun así le agrada. Regresan a la cama y Yunho da ligeros besos al cuello de Jaejoong antes de dormirse, su alma los rodea con seguridad como si fuese una cobija.

Jaejoong no duerme nada.


Dos días después, Jaejoong cree que ya lo ha descubierto.

— ¿A dónde vamos? —Pregunta Jaejoong.

Changmin mira desde donde estaba formando cuadros de posibles lugares hacia los cuales puede ir el tren. —Hacia donde quiera que nos lleve el tren, supongo.

Junsu mira desde un libro de Changmin donde está leyendo acerca del segundo riel. ¿Cuándo termina el segundo riel?

Changmin frunce sus labios. —Dentro de poco, creo.

¿Qué hay más allá?

Changmin frunce el ceño, — ¿Por qué querrías ir más allá del segundo riel?

—No te molestes—Jaejoong se entromete, sorprendido cuando el alma de Changmin se oscurece de inmediato, —sólo está preguntando.

—No estoy molesto—Dice Changmin, levantándose de su silla—Es peligroso dejar los rieles.

—Eso lo sé. —Jaejoong frunce el ceño, — ¿Por qué te estas enojando?

Changmin lanza su libro al sofá. —Olvídalo—dice, —Sólo. Olvídalo.

Junsu se acerca a Jaejoong en la baranda. ¿Por qué está enojado?, dice con señas.

No lo sé, Jaejoong le responde señalando.

Junsu saca su papel, sigue siendo más rápido escribir que hacer señas. ¿Qué crees que hay más allá del riel secundario?

—No lo sé. He oído historias acerca de otros pueblos y otros lugares. Lugares que no están llenos de arena, lugares donde el piso es verde en vez de rojo y que hay lagunas de agua realmente grandes que son tan profundas que pueden cubrir tu cabeza.

¿De verdad?

—Sí. Pero no sé si son ciertas o no.

Changmin lo sabría, Junsu escribe, y lanza un suspiro que suena extraordinariamente melancólico.

—Dale un poco de tiempo, —Dice Jaejoong, —Va a calmarse y puedes preguntar todo al respecto.

Se sonríen mutuamente y giran hacia la ventara, viendo el familiar paisaje pasar hasta que llega la noche y las luciérnagas comienzan a salir. Yunho es el primero que vuelve adentro, con aroma de la cena que Jaejoong cocino y del jabón que uso para lavar los platos.

Junsu se aparta del brazo de Jaejoong y Yunho toma su puesto, tomándose un momento para besar la mejilla de Jaejoong.

— ¿De que estaban hablando tan seriamente?

Jaejoong se gira para poder ver la cara de Yunho con claridad. —De qué haremos cuando lleguemos al final del riel secundario.

—Ah, —Yunho asiente, —Pensé que estaríamos alcanzándolo. Changmin debe habértelo dicho.

—Junsu pregunto, —Dice Jaejoong, — Quería saber qué- qué hay más allá de él.

Yunho frunce el ceño.

—No tú también, —Dice Jaejoong, —No seas así, solo tiene curiosidad. Y yo también. Quiero saber que más hay allá afuera.

—No hay nada ahí afuera. —Yunho dice monótonamente.

—Algo tiene que haber—Contesta Jaejoong, —No puede haber nada.

—Jaejoong…

—No uses ese tono condescendiente conmigo, —Dice Jaejoong y empuja lejos a Yunho, moviéndose fuera de sus brazos. —Sólo estoy curioso.

—No deberías estarlo. —Le dice Yunho.

Jaejoong lo mira incrédulo. — ¿Porque el jefe de la estación dice que no? ¿Por qué tengo que creerle? Ellos creen que Junsu debería quedarse lejos del resto de la sociedad, ellos creen que porque tienes un alma roja traes mala suerte contigo a donde quiera que vayas. ¿Por qué debería escucharlos? Creí que de todos, tu serias quien menos seguiría ciegamente lo que dicen.

—No los sigo ciegamente.

—Pero lo estás haciendo—Jaejoong sisea y se aparta cuando Yunho intenta tomar su brazo, —Lo estas escuchando a ellos y no a mí.

—Sólo no creo que sea una buena idea el salir hacia algo de lo que nadie sabe nada al respecto. Aquí estamos seguros, conocemos esta área, sabemos que esperar. No sabemos que hay más allá de los trenes.

—Entonces vayamos a descubrirlo, —Jaejoong susurra, sintiendo que suplicara.

Junsu los está viendo con los ojos abierto, luce listo para correr si comienzan a gritar. Jaejoong realmente no quiere gritar, así que se levanta y camina hacia la puerta.

—No me dejes aquí, —Dice Yunho, —Hablemos de esto.

—Si continuamos, no voy a seguir hablando, —Dice Jaejoong, y desliza la puerta del compartimiento.

— ¿A dónde vas?

Hay una línea sobre la frente de Yunho que da fe de su preocupación; Jaejoong suspira y dice sin mirar atrás, —Necesito despejar mi cabeza. Volveré.

—Jaejoong--


Sale y cierra la puerta, va en búsqueda de Yoochun y lo encuentra en el furgón de cola, sus pies están lanzados sobre la baranda, viendo el escenario pasar. Jaejoong se sienta a su lado e intenta no llorar, ya siente a su alma en tempestad.

Yoochun desliza un brazo sobre su hombro. El alma de Jaejoong duele donde roza la de Yoochun. Y contiene un sollozo.

Yoochun suspira. —La primera discusión siempre es la peor, —Le dice.

Jaejoong no pregunta como sabe Yoochun que han discutido. —No lo entiendo.

—Sólo porque eres Compatible, no significa que siempre lo harás. Mírame a mí y a Changmin. Apenas y puedo seguir todas sus teorías y su jerga técnica. Ni si quiera puedo decirte cuantas discusiones hemos tenido acerca de las cosas más estúpidas. Hubo una vez en la que no le hable por todo un día porque estaba usando estas palabrotas que no podía entender y se negó a decirme que significaban.

—Esto no es estúpido.

Yoochun da palmadas a la rodilla de Jaejoong. —Si te hace sentir mejor, Changmin salió todo enojado acerca de Junsu y le grite, y también estamos peleados. Así que simplemente podemos quedarnos tristes y solos juntos mientras nuestros Compatibles ordenan sus pensamientos. ¿Está bien?

Jaejoong logra hacer una débil sonrisa y descansa su cabeza sobre el hombro de Yoochun. —Está bien.





Finalmente Yunho sale a buscarlo cuando comienza a oscurecer, las luciérnagas apenas comienzan a titilar.

El alma de Jaejoong está temblando, el color se ha vuelto débil, y se da cuenta de que no tiene control sobre su cuerpo cuando su alma resplandece contrala de Yunho. No puede abrazarlo lo suficientemente fuerte y apenas registra a Yoochun apartándose silenciosamente, probablemente en busca de Changmin.

—Lo siento, —Susurra Yunho al cabello de Jaejoong. Apenas pudo oírse por encima del latido del corazón de Jaejoong.


—No, —Jaejoong suplica, —Solo. No digas nada.

Yunho se queda en silencio, permitiendo que sus almas se conecten y fluyan y zumben felizmente mientras se abrazan. Yunho calma las emociones de Jaejoong con una mano sobre su espalda y deja que Jaejoong se limpie las lágrimas en su hombro.

—Tú de verdad me irritas. —Jaejoong murmulla.

—Lo sé.






Tienen una discusión en grupo al respecto.

Aparentemente Junsu está muy decidido en querer ir a explorar más allá del riel secundario. Creo que sólo deberíamos empacar una maleta y caminar. Ver que tan lejos podemos ir.

Changmin asevera que es una idea bastante estúpida.

No me consientas solo porque crees que soy inocente. Junsu escribe, y luego baja su lápiz para decir con señas. Soy mayor que tú.

Yoochun se ríe.

— ¿Qué hay de malo en un poco de aventura, Changmin-ah? —Pregunta, sonriendo.

—No es una aventura si no sabes que esperar.

—Por supuesto que lo es—Dice Jaejoong.

Yunho le da una mirada cautelosa. Resulta que Jaejoong descubre que puede seguir enojado con Yunho y sostener su mano al mismo tiempo. Es mucho menos traumante para su alma.

— ¿De verdad estamos hablando de dejar la civilización? —Pregunta Changmin, y se voltea hacia Yunho, —Dame apoyo.

—Es peligroso—Dice Yunho, más para Jaejoong que para nadie más.

— ¿Crees que no se eso? —Jaejoong responde. —Aquí también es peligroso. Cada vez que salimos contigo o con Junsu es peligroso. Sé cuáles son los riesgos.

Changmin apoya sus codos sobre sus rodillas. — ¿Qué pasa si somos atacados por- algo? ¿Qué hacemos cuando ya no tenga suplementos médicos? ¿Qué pasa si no hay nada más que millas y millas de arena roja y estamos arrastrando nuestros traseros a través de ella sin agua y sin comida? ¿Qué haremos?

—No tenemos por qué ir tan lejos—Jaejoong discute—Viajamos por unos días y si no vemos nada nos devolvemos. Quizás regresamos y construimos un aparato que nos permita recorrer más distancia y podamos cargar más suplementos. Estoy seguro de que tu mente es capaz de ello.

Changmin mira a Yoochun.

—Sabes lo que pienso—Le dice Yoochun, —Siempre has estado obsesionado con ello; ¿Necesito hablar de las montañas de libros que tenías acerca de las teorías y especulaciones de lo que espera más allá de los trenes?

Es un golpe un poco bajo, y Jaejoong intenta con gran esfuerzo no darle importancia mientras los labios de Changmin se presionan en una fina línea.

Junsu se levanta y se sienta frente a Yunho. ¿No sería agradable si encontráramos otras personas? ¿Otras personas que no nos dijeran quienes ser o como ser o que podemos y que no podemos hacer? Yunho traza las letras sobre el papel con vacilación.

—Yo, —comienza a decir, pero no termina.

—Sé que no es fácil, —Dice Yoochun—Solo piénsalo. Como dice Jaejoong, si no llegamos lejos a pie, nos regresamos y lo volvemos a intentar. O podemos rendirnos y estarás alardeando tus derechos de pertenencia sobre nosotros por el resto de nuestras vidas. ¿Está bien?

Yunho se muerde el labio.

—Voy a preparar la cena, —Dice Jaejoong, —Solo piénsalo, ¿está bien?

Junsu se levanta también, y Yoochun arrastra a Changmin hacia su compartimiento, susurrándole, incluso mientras cierra la puerta.

—Está bien, —Dice Yunho—Pensare al respecto.





Continúan en el tren, el inminente final de los rieles pesa sobre sus mentes pero es rara vez mencionado excepto por las palmadas de aliento que Yoochun le da a Jaejoong o los dulces besos de Junsu que aterrizan sobre las mejillas de Jaejoong.

Yoochun deja en claro su posición con Changmin, aun cuando él está totalmente en contra de la idea, parece que con pocas ganas ha sucumbido a la voluntad de Yoochun tan solo porque sabe que si deja ir a Yoochun, él eventualmente lo seguirá. Yoochun le dice a Jaejoong que Changmin puede ser un jefe de estación, pero realmente es de corazón blando, y tan solo el pensamiento de no estar con Yoochun es insoportable.

— ¿No cree que tu cederías por la misma razón? —Pregunta Jaejoong.

Yoochun niega con su cabeza, —Él es inteligente e ingenioso y testarudo, pero su deseo por complacerme es mucho más grande que todo eso.

— ¿Tu no quieres complacerlo?

—Yo quiero complacerlo, —Dice Yoochun, —Pero sé que él se beneficiara de esto. Leyó tantos libros al respecto que tuvimos una pelea porque no estaba prestándome atención. Quizás encontró la falta de información como algo desalentador y es por eso que está siendo tan terco ahora, pero lo conozco y sé que su deseo aún está allí. Creo que él también lo sabe. Si alguien más va, él lo seguirá.

Lo que significa que Yunho es el único problema que queda.

Destruye a Jaejoong por dentro, pero una noche toma una decisión, observando a Junsu mirar por la ventana y sintiendo a Yunho presionado contra él mientras duerme. Le dice a Yoochun unos días después, cuando Yunho está tomando una siesta.

—Haz una maleta, —Le dice, —Nos vamos.

— ¿Y Yunho? —Yoochun levanta una ceja,

—Yunho va a tener que escoger entre su orgullo y yo— Dice Jaejoong, mirando a la arena, —Esto nos está lastimando, —Agrega, —Necesita acabar.

Cuando se abrazan el dolor creciente del alma de Yunho no se alivia. Intenta no fijarse en cuan oscura su alma de azul claro se está convirtiendo.

—Me siento muerto. —Le dice a la habitación.

Recuerda de nuevo el primer momento en el que se tropezó con Yunho. Recuerda aquellos primeros días incomodos, encontrando un compartimiento, compartiéndolo, durmiendo en él, limpiándolo. Recuerda encontrar a Junsu, cuidar de él, preocuparse por él, de quererlo. Recuerda a Yoochun y Changmin y cuando Yunho fue herido. Recuerda el dolor que sintió en aquel entonces. Recuerda a Yunho besándolo, abrazándolo, siempre asegurándose de que estaba bien, diciéndole que era amado.

Jaejoong se sienta en el piso y toma una bocanada de aire.

Han pasado por tanto. Cosas buenas, sí, pero también por cosas malas.

Lo amo, piensa. Quizás siempre lo ha sabido. Aprieta la franela que tiene puesta fuertemente en sus manos.

Harían lo que fuese el uno por el otro, y quizás, Jaejoong deduce, que ese es el problema.






Jaejoong descarga a todo el mundo mientras Yunho toma una siesta. Hay una parada más antes de que se acabe el riel, pero no quiere esperar. Coloca sus bolsos sobre la arena y mira a Junsu saltar emocionado. Yoochun sostiene firmemente la mano de Changmin.

—No le va a gustar esto, —Dice Changmin, callándose obedientemente cuando Yoochun lo pellizca.

Jaejoong despierta a Yunho gentilmente, apartando el cabello de sus ojos. —Joongie, —Suspira Yunho.

—Sal afuera por un minuto, —Le dice Jaejoong, y esquiva los labios de Yunho que buscan los suyos, con temor de que su corazón estalle.

— ¿Por qué esta tan oscuro tu azul? —Pregunta Yunho, mientras se levanta de la cama y sigue a Jaejoong obedientemente.

Cuando salen del tren, y Yunho mira a los otros tres y sus bolsos, el silencio es tan pesado que Jaejoong cree que se está sofocando.

—Jaejoong—Yunho susurra.

—Ven con nosotros.

—Jaejoong, —Yunho solloza, y su mentón tiembla con emoción. —No hagas esto. No me hagas hacer esto. No puedo- Jaejae. Yo. —Se calla.

— ¿Por qué no? —Jaejoong le exige una explicación. Lo dijiste tú mismo. Todo parece ir bien aquí afuera.

Todo el cuerpo de Yunho tiembla.

—No quieres guiarnos hacia ningún peligro. Eso lo entiendo.

— ¿Entonces por qué haces esto? —le pregunta Yunho, y Jaejoong tiene que tragar con esfuerzo mientras que las lágrimas brillan en los ojos de Yunho.

—Porque este mundo, esta vida no es para nosotros. —Dice Jaejoong—No somos tan felices como podríamos llegar a ser. Cada vez que alguien te ve con desprecio, cada vez que alguien le tira algo a Junsu- una parte de mí se quiebra adentro. Y yo no pued- No puedo verte sufrir más, Yunho. Puedo sentirlo, lo sabes. Yo puedo sentir la paz que sientes cada vez que vemos a las luciérnagas de noche. Quiero eso para ti. Quiero eso para todos nosotros. Por favor.

Una lágrima cae por la mejilla de Yunho y Jaejoong la limpia con su mano.

—Esto es tan- arriesgado. —Yunho exhala.

Jaejoong aprieta su mano. —Entonces déjame guiar. —Le dice, —No eres la única persona que puede ser un escudo. Yo también puedo caminar al frente.

—Yo soy un buen escudo. —Dice Yunho.

En ese momento, Jaejoong lo besa, presionando juntos su labios y almas y cuerpos apasionadamente. —Te amo. —Le dice, y se separa, viendo como sus almas giran juntas antes de separarse sin ganas.

Yunho tiene que respirar entrecortadamente antes de ser capaz de agarrar una buena bocanada de aire.

Están allí de pie mientras las sombras se estiran y uno por uno, los puntos rojos de luz brillan con vida alrededor de ellos. Junsu juega con la manga de Jaejoong, tarareando bajo mientras ve al mar rojo emocionado. Le sonríe y Jaejoong toma su mano y la aprieta, dicen mucho más con sus ojos de lo que sus palabras jamás serán capaces de decir.

—Jaejoong—Susurra Yunho, — ¿Estás seguro de esto?

Jaejoong encuentra su mirada.

—Nunca he estado más seguro de nada en toda mi vida.

Junsu ya ha dado varios pasos fuera del riel, Yoochun lo sigue. Jaejoong cierra sus ojos mientras una ligera brisa los arropa. Puede sentir al alma de Yunho a su espalda, viéndolo, esperándolo, preguntándose. Da un solo paso, un pie afuera del pavimento, hacia la tierra roja.

Otro paso.

Tres.

Algo acelera el corazón de Jaejoong, y siente como si comenzara a vivir otra vez. Su alma se ilumina brillantemente.

Se voltea hacia atrás. —Vamos, —Dice.


Junsu ya les lleva una delantera, bailando fuera del alcance de Yoochun, el sonido que hace para reír se escapa de su cuerpo mientras Yoochun se lanza sobre él y ambos caen en la arena. Changmin los ve, sus ojos están tristes, y su pie se mueve involuntariamente.

—Yo, —Comienza a decir Yunho, —Yo no sé, Joongie.


Jaejoong da una paso de regreso hacia el riel, sonriendo. —No importa que pase o donde estemos, o como terminemos viviendo, siempre y cuando te tenga, siempre y cuando los tenga. Confía en mí. —Dice y estira su mano.











—Pretendo que son estrellas fugaces—, escribe Junsu, sus letras son desordenadas en la casi oscuridad, — y pido un deseo a cada una que veo.

— ¿Qué les pides? —Jaejoong susurra.

—Felicidad. — Junsu escribe.



Jaejoong cree que ya la han encontrado.










Notas de la Autora: “…Esto no ilustra cual “lado” creo que es el correcto. No quiere decir que Homin debieron haber dejado a SM o que Jaechunsu debieron haberse quedado. Ellos tomaron su decisión y parecen felices con ellas, al menos en apariencia. Trenes/Estaciones/Jefes de Estación =/= cualquier entidad en este fic. Para mí, esto fue acerca de volver a atrás y mirar a todo lo que han logrado como grupo y de dar a entender que sea que estén juntos, o separados, siguen siendo un grupo, y que como fan, quiero que sean felices.

En un nivel más profundo, en esta historia, Jaejoong representa a la humanidad. Recientemente, me he estado volviendo loca y he sentido que aun cuando parezco tener una muy buena vida, hay algo que me falta. Creo que todos sentimos eso en algún punto, y quizás eso fue lo que sintieron Jaechunsu o quizás no, pero de cualquier manera, algunas veces simplemente tienes que hacer una decisión rápida y hacer algo diferente. Aun no sé qué es lo que me falta. Aún estoy viviendo, aun hago mi rutina diaria y “busco” el por qué estoy aquí, sigo en la búsqueda de mis propias luciérnagas, supongo, y de que me hace feliz. Quizás ustedes también.

Supongo que el punto de este fic no es el de echarle la culpa a nadie (aún no he tomado una postura al respecto) en vez, espero que todos hagan lo que aman y que todos encuentren qué los hace felices y satisfechos y vivos.

Otros puntos de interés:

Que Junsu no tenga voz = Los problemas en la pubertad de Junsu.
La puñalada de Yunho = El incidente de Yunho con la pega.
Que Jaejoong vagaba por allí, no tenía hogar = la batalla por su custodia.
Ser rechazado por varias cosas, ej: alma roja/ ser un alma afligida/etc. = encajar en la vida de ser un ídolo / aguantar la opinión pública y otra mierda parecida.
El segundo riel = Japón
Leguaje de señas = algo como aprender Japonés.
Luciérnagas / el color rojo = No necesariamente Cassiopeia, pero técnicamente lo es, porque el rojo les da fuerza (y todo el mundo le tiene miedo lol, y es grandiiiisimo)
Ir más allá del riel secundario = la demanda, algo así."



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